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20 junio 2009

Sin título 3

En estos días la melancolía tiene cierto sabor a duda y se resguarda entre mis palabras vacías.

Pero en cualquier momento me torno optimista y se saldrán a borbotones por la punta de mis dedos y vendrán a estamparse directamente a este voluble blog.

07 abril 2009

Consejo práctico #2 para personas con el espíritu alterado

Acercar la cara a la ventana abierta de un coche que va a toda velocidad en una carretera [por ejemplo: de Atlixco a Puebla] con la boca abierta y la lengua de fuera [como perro] para que se te seque hasta la campanilla y la lengua parezca de gato [rasposaaaaa rasposaaa] es divertido. Que en la noche te duela la garganta y te regañes por haber dejado la puerta abierta a todos los microbios que pululan en el aire de campo abierto y establos, no lo es.

Consejo práctico #2 para personas con el espíritu alterado:
Si van a divertirse como escuincles, no piensen como adultos.

* * *

Zeus ha sido toda una sensación, se ha convertido en el post con más comentarios. Todo un logro para una bloggera aficionada como yo. Me alegra mucho que les guste y les arranque una carcajada.

También les agradezco porque el blog ya llegó a las 1000 visitas (¡ehh!), lo cual también me emociona mucho.

* * *

Y nada... ansiosa como suele pasar cuando ingiero cafeína [y esta vez no fué líquida], y esperando y pensando y anhelando y retrasando e impacientando... e impacientando.....

30 marzo 2009

Rutina

Si nuestra rutina diaria la realizamos con amor y alegría, y le añadimos variables imaginarias, puede tornarse en un ritual verdaderamente delicioso

...por eso yo continúo con el ritual de cada semana

11 marzo 2009

Alas de papel y engrudo

Hay días en que me pesa el corazón. Tanto me pesa que debo inclinar mi cuerpo y agachar la mirada para poder seguir caminando y entonces se arrastra por el suelo porque se llena de preguntas [sin respuestas], de anhelos [insatisfechos], de sueños [truncados] y de amor [desconfiado]. Angustiado se esconde entre mis senos y desde su jaula de costillas observa incrédulo su alrededor, tiembla ante el paso del tiempo y llora vida y sangre hundido en su temor.

En esos días lo tomo entre mis manos y de un soplido le quito las grandes pelusas pesadas que lo sujetan, le coloco dos alas verdes de papel y engrudo y lo echo al cielo. Lo vuelo para que se aleje de la tierra por un momento y en el viaje logre desprenderse de la envidia, la ambición, la pretención y el egoísmo; para que olvide la agobiante obligación de ser feliz y en la sencillez de su revoloteo encuentre la auténtica felicidad.

Entre subidas y bajadas, marometas y clavadas explora el firmamento buscando a quien escuche, abrace, se deje besar y desnudar, un compañero con quien hacer el amor de día y de noche, en un cuarto oscuro, bajo la lluvia, en un pantano o en el parque, en medio de la gente.

Después aterriza riendo rítimicamente en mi pecho, inspira profundo y se hincha de imaginación. Ya puede recrear el mundo y lo transforma.

Y nos vamos a jugar por ahí... visitamos las tristes letras de un "tal vez" e intentamos colocarles una sonrisa, invitarlas al recreo. Creamos juegos entre tinta, teclas, música y garabatos. Observamos alegres el pasto, los perros, las hojas y las palabras. E inevitablmente empiezo a flotar.

06 marzo 2009

Consejo práctico #1 para personas de espíritu alterado

De vez en cuando me da ansiedad nocturna. Hijos de ella han sido todos mis post que se publican bajo la etiqueta "insomnio", entre otras cosas que, prudentemente, he considerado "impublicables". Cuando esto sucede mi cuerpo segrega una extraña sustancia que no me permite dormir y tiene mis pensamientos a mil por hora. Puedo escribir, navegar en internet, dibujar, cambiar el diseño de blog, hi5 o myspace, charlar con otros desvelados via MSN, cantar, comer y hasta bailar enérgicamente en el hueco 1x1 de mi cuarto. El frenesí me puede durar desde las 12 hasta las 3 de la madrugada apróximadamente.

Cuando tomo café después de las 6 pm suelo padecer estos lapsus con un toque de temblorina en el cuerpo y una actividad más enfermiza. Por ello mi tía ha hecho lo posible porque no beba café en la tarde pues, al final de cuentas, ella es la que vive todas las excentricidades nocturnas debidas a mi hipersensibilidad a la cafeína.

El miércoles, bueno, estaba más ansiosa que de costumbre e identifiqué mi humor como "ese" que me produce insomnio, pero como debía terminar una tarea decidí tomar café. Digo, para "amarrar".

Consejo práctico #1 para personas con el espíritu alterado:
No mezclen ansiedad y café.


Resultó ser una verdadera bomba estimulante. A las 4 de la madrugada no tenía ninguna muestra de sueño y tampoco la concentración suficiente para empezar la tarea. Así que en el "mientras tanto" estuve bailando, cantando, pululando en internet, entrometiéndome y rayando en los límites de la insensatez con mis actos. Una página que me mantuvo especialmente entretenida fue la de "I can has cheez burger", de donde saque las fotos de gatos que incluyo en este post

-Bueno, esto parecía más simple de lo que es-

A las 10 de la mañana terminé mi trabajo (si, soy lenta... no es el punto) y me fui a clases. A diferencia de las ocasiones en que me desvelaba por trabajos finales, esta vez no sentía ni dolor en la cabeza ni en el resto de mi cuerpo, el piso y los objetos en general no se movian de su lugar y el viaje en pesero no resultó ser un tormento. La primera clase del día la pasé sin nigún inconveniente causado por el sueño porque, de hecho, no había. Lo que sí es que me sentí como en dimensión desconocida porque me puse a pensar que todas las personas ahí (si no estuvieron tonteando en la noche como yo) habían dormido. Lo cual implicaba terminar una jornada y empezar otra ¿se habían puesto a pensar en lo trascendental que resulta ese acto para la forma en que actuamos ante la vida? Durante todo el tiempo que estuve despierta pensé las cosas como se piensan las que pasan en un solo día, de esta manera cuando me refería a cosas ocurridas el día anterior, las refería como si hubieran sido del jueves. O sea, perdí noción del tiempo.

Comí, leí y fuí a la segunda clase, y por ahí de las 5 de la tarde los primeros indicios de somnolencia empezaron a aparecer, pero como estaba a la mitad del curso, hice lo posible por no amodorrarme. La tercera clase afortunadamente terminó temprano y en lugar de regresar a las 9, lo hice a las 8. En el autobús (que más bien parecía ratón loco de feria) medio dormí. Cené (pues tenía hartísima hambre) y finalmente me dormí a las 10 de la noche.

38 horas seguidas sin dormir.

Experimenté nuevas reacciones de mi cuerpo, conocí sus límites y he quedado impresionada. Además entre tanta turbación también marqué los límites de mi propia excentricidad. En un libro que tengo de "experiencias filosóficas" una de ellas es hacer ayuno por un día (no he tenido éxito en mis tres intentos, luego lo cuento), pero creo que todo esto puede ser un símil. El objetivo del otro ejercicio es que la gente analice cómo reacciona ante la falta de alimento: si se siente liberada o si es una tarea verdaderamente dificil... Y ¿para qué negarlo? la verdad lo disfruté. Cuando me develo una sensación de poderío me inspira. Es como las anoréxicas y bulímicas que al no comer sienten más control sobre su vida (o cuerpo)... aunque no creo que las ojeras de mapache les resulten sexies a los chicos (como quizás podría ser con los huesitos de aquellas). En fin, ya es tarde y todavía no recupero las horas insomnes.

22 enero 2009

Tiempo después...

Estimados lectores [dos puntos]

Ya tengo tiempo nuevamente [punto] Tenía algunos temas pendientes que deseaba desarrollar pero [coma]súbitamente[coma]encontré que no se llevaban muy bien con mi nuevo tiempo libre [punto y aparte]

A raíz de la discusión que se generó por esta discordia[coma]mis palabras tomaron sus maletas llenas de ropa de palabras y se fueron en la madrugada [punto] Les he escrito amorosamente para que vuelvan [coma] pero a veces son muy orgullosas y la verdad no sé cuándo querrán volver [punto y aparte]

Así que este blog quedará vacío hasta próximo aviso [punto]

Adriana

Post Data. Si las ven por ahí díganles que las extraño mucho[punto]

12 enero 2009

Inconvenientes...

El inconveniente de todo esto, querido mío, es pensar en tí antes de poder decirte con la mirada que pienso en tí. Escasas semanas no te han borrado y, por el contrario, mi desfachatez te encuentra una y otra vez. Por eso, si pasas por aquí y una corazonada te susurra al oido que en este lugar varias letras te pertenecen, no dudes en tomarlas y guardarlas en tu memoria, para que cuando vuelva a verte no te sorprenda lo que gritan mis ojos y el hecho de que no pueda esconder mi irremediable sonrisa...

28 diciembre 2008

Limpia, fija y da esplendor (y no es 3en1)

Tengo una notable tendencia a la obsesión. Cuando me propongo las cosas realmente me enfoco en ellas. Lo bueno es que, la mayoría de las veces, las consigo. Lo malo es que, a veces, me pierdo otras cosas por estar con esa extraña fijación (por ejemplo el sueño o la tranquilidad en otros aspectos).
      Pero mi obsesión no sólo surge junto a mis metas personales, sino también en algunas prácticas cotidianas.
      Por ejemplificar un poco: desde hace ya mucho tiempo descubrí lo entretenido que puede ser un diccionario o una enciclopedia. Con las enciclopedias puedo gastarme un buen rato pasando las hojas y deteniéndome ahí donde veo una foto interesante o una palabra extrañamente llamativa. Lo traumático de todo esto es que lo que leo se me olvida después de una semana.
      Como sea, las enciclopedias son entretenimiento de ocasión. Pero los diccionarios, bueno, últimamente han sido un foco de obsesión.
      Todo empezó un buen día en mi infancia tardía en que me decidí a abrir el diccionario de la casa y buscar palabras al azar, según yo para ampliar mi vocabulario pero, como ya lo dije anteriormente, tengo una retención medio chafona y esas tardes no sirvieron para mi objetivo. Lo que hubo ahí fue, creo yo, la raiz de mi actual desconfianza-confianzaciega por las palabras.
      De las primeras palabras que encontré y todavía me acuerdo fue chalupa, que en mi diccionario Norma Escolar venía como dos palabras homógrafas, una significaba las embarcaciones de Xochimilco y la otra era una palabra de uso coloquial que signifcaba "locamente enamorado" o algo así. Con mente de diez años la subrayé con tinta negra para que cuando me "enamorara locamente" pudiera usarla, pero la verdad es que hasta la fecha nunca la he usado, a pesar de haberme "enamorado locamente" y haber recordado que podía ser usada bajo esas circunstancias.
      Otra de las palabras, y he aquí el momento clave, fue la palabra Cursi.
      Cursi. Deténganse a pensar qué signfica para ustedes esa palabra. Yo la usaba cuando la gente era "melosita" o que se pasaban de cariñosos, ya saben, cuando son cursis.
      Pero mi sorpresa fue encontrar que la palabra tiene un sentido relativamente diferente según la Real Academia [de la Lengua] Española:
cursi.
(Etim. disc.).
  1. adj. Se dice de un artista o de un escritor, o de sus obras, cuando en vano pretenden mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados.

  2. adj. coloq. Dicho de una persona: Que presume de fina y elegante sin serlo. U. t. c. s.

  3. adj. coloq. Dicho de una cosa: Que, con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto.

      Después de saber esto pensé que uno debería usar con más cuidado las palabras. No es lo mismo decirle a alguien que es cursi por expresar más abiertamente sus sentimientos que decirle cursi por pretencioso. Hay una notable connotación despectiva en el "verdadero" significado de la palabra.
      A partir de cursi me pregunto el "auténtico" significado de las palabras que uso. Para escribir este post, por ejemplo, recurrí aproximadamente 10 veces al diccionario, si no es que más.
      Y mi obsesión se acentuó en la universidad. En la marcha uno se da cuenta de que las palabras son delicadas y no pueden usarse despreocupadamente. Abusando de esta idea realicé un trabajo y el profesor me dijo que tenía "problemas con la autoridad" por haber utilizado una palabra con el significado otorgado por la RAE cuando el uso común es ligeramente diferente. Sí tengo "problemas", pero ese es tema para otro post.
      De cualquier modo las palabras tienen significado en la mente de las personas. Para que sea válido el significado de la RAE, la gente que usa la palabra en su comunicación diaria lo debe tener en su conciencia, de otra manera la palabra se usará bajo el significado personal y es bajo éste que debe entenderse el vocablo expresado (si yo algún día les digo cursi, por ejemplo, será porque creo que son pretenciosos... o porque son muy melositos, pues no he encontado otra palabra que exprese la idea).
      Y esto nos vuelca en otra cuestión (quizás más) ¿por qué permitir que un grupo de personas "conocedoras de la lengua" definan nuestras palabras y por qué lo aceptamos? Pero esa es materia para otro post, hoy prefiero dormir y dar por terminada esta sesión obsesiva con mi computadora.