Retomaré el
problema que hace algunos días comenté que surgió por un libro llamado
La invención de América, de Edmundo O´Gorman. La idea central del libro está construida a partir de algunos supuestos
epistemológicos que establecen que
las cosas no son en sí mismas, que no están dotadas desde siempre, para cualquier sujeto y en cualquier lugar, de un ser fijo, predeterminado e inalterable; sino que el ser de las cosas es algo que se les concede u otorga.
Bajo esta concepción, se establece que
América no fue descubierta por Cristóbal Colón en 1492, porque aquel archipiélago al que llegaron las carabelas, como tal no tenía el ser de América. Es decir, en la mentalidad occidental no podía existir una idea que se refiriera a América, como lo hizo después y lo hace hasta la fecha, porque ningún Europeo podía tener la más remota idea de que existía un continente separado de la masa euro-asiático-africana, especialmente Colón, quien murió pensando que había llegado al extremo oriente de Asia. Por esta razón,
América no pudo ser descubierta.
Entonces llegaron a un lugar sin ser. O’Gorman dice que es
invención el proceso mediante el cual se otorgó de un ser a este
pedazo de materia cósmica. Así que después de comprobar mediante un seguimiento lógico que la idea de
descubrimiento era inadecuada y hasta a absurda para explicar el fenómeno de la aparición de
América en el
cosmos occidental, prosigue con una investigación histórica sobre el desarrollo de la idea de América, es decir, la historia de
la invención de América.
Mis conflictos mentales surgieron, más que nada, por el uso de términos. Cuando el Dr. O’Gorman descarta el concepto de
descubrimiento lo hace porque dice que para que éste se lleve a cabo es necesario que exista una
intención:
- En un momento se creyó que esta intención estaba en Cristóbal Colón, con plena conciencia y deseo de querer llegar a América, o a “unas tierras” que se encontraban más allá del océano Atlántico. Este conocimiento se le atribuye por deducciones del tipo científicas o porque “alguien” le dijo de la existencia de estas tierras. Se supo que murió creyendo que había llegado a Asia.
- Se pensó también que era Dios quien tenía la intención de que las embarcaciones llegaran a estas tierras para poder extender el evangelio. Esta explicación providencialista quedó descartada después de la Ilustración.
- Después se le otorgó la intención a la Historia, o el destino de los hombres (entes metafísicos) que tenían como finalidad el engrandecimiento del espíritu humano y que, por ello, era inevitable que se juntaran los dos mundos a partir del descubrimiento. Esta idea romántica fue desechada con el tiempo.
- Finalmente, como ya no se tenía la idea de que Cristóbal Colón, Dios, ni la Historia tenían la intención de que se “descubriera” América, la consecuencia lógica era otorgarle a la misma América la intencionalidad.
Obviamente esta última consecuencia es absurda, como el mismo autor lo señala, y sobre ésta se basa para asegurar que la idea de “descubrimiento” no es viable como explicación del fenómeno histórico. Pero la piedra angular de todo este planteamiento [descubrimiento no es buena explicación histórica] no es tanto el descubrimiento mismo sino la
intencionalidad que se requiere para que este se lleve a cabo.
Para despejar mis dudas, busqué en un diccionario de términos filosóficos las palabras descubrimiento e invención. Esto fue lo que encontré:
Descubrimiento. Acción de descubrir una cosa oculta, ignorada, pero preexistente. La invención, por el contrario, tiene por objeto una cosa que no existe.
1. En cierto sentido, la invención tiene en la ciencia teórica el carácter de un descubrimiento, pero un descubrimiento en el mundo del espíritu
2. El carácter esencial del descubrimiento científico es que no se hace por encargo
3. El espíritu sólo hace el descubrimiento en el momento en que no está ocupado en nada
Invención. lat. inventio, acción de invenire(tropezar con alguien); hallar, descubrir.
Primitivamente: sinónimo de descubrir algo existente, pero no conocido
Hoy. Oposición de descubrir. Hallar algo gracias a la imaginación
14. Una hipótesis imaginada por un científico, es una invención pero una vez verificada por los hechos es un descubrimiento del lenguaje.
En estas definiciones parece que la diferencia entre descubrir e inventar está en la
existencia, más no la intencionalidad. Por el contrario, la tercera acotación de descubrimiento afirma que “sólo cuando el espíritu no está ocupado en nada”, es decir, no tiene objetivos ni intenciones,” es cuando puede realizar un descubrimiento”; por otra parte, de la segunda nota, podría entenderse que, si no hay encargo, entonces tampoco hay intención, aunque esto es una mera especulación de mi parte que además sólo se limita al ámbito científico.
Otro punto que me confundió bastante es que, hasta donde tenía entendido,
existir y
ser en el lenguaje filosófico significan cosas diferentes. La existencia es la presencia de la
materia cósmica en el universo mientras que el ser es lo que O’Gorman señala: cuando algo existente tiene significado otorgado por
alguien.
Entonces, siguiendo estos conceptos
América no era, pero existía, no como América, sino como pedazo de materia cósmica sin ser. Y también debemos tener en cuenta que un objeto (incluidas las personas), a lo largo del tiempo, tiene diferentes seres, según lo que “alguien” le otorgue como ser, e incluso puede tener varios seres dependiendo de “las diferentes miradas” que tenga.
¿Ya están tan confundidos como yo? Pues todavía falta…
En este punto queda claro que Colón no descubrió América porque América como construcción mental no existía, pero existía ese pedazo de materia cósmica, a la cual le fue otorgado, en 1492, un “falso” ser (si se quiere ver así), esto es, se consideró Asia. Pero ahora sabemos que no era Asia, entonces ¿Qué era el lugar a donde llegó Colón? Siguiendo los mismas ideas del señor O’Gorman ¿Podemos considerar a ese pedazo de materia cósmica,
en 1492, como lo que Colón construyó mentalmente (Asia); lo que construyeron quienes le siguieron en tiempo (América); o una cosa sin ser (lo cual no es posible porque los humanos no asimilamos tales cosas)?
Por otra parte, O’Gorman afirma que fue una
equivocación haber explicado el fenómeno histórico como descubrimiento, y creo que con esto se refiere a que no puede ser descubrimiento de América en tanto que no existía como tal. Pero las ideas del momento indicaban que las cosas existían y eran tal cual
independientemente de los seres humanos, y si las cosas obtienen ser a partir del propio sujeto, como el autor afirma, entonces es válido pensar que si aquellos personajes pensaban que América existía desde antes que ellos llegaran a ella, realmente el
fenómeno y el
ser de este fenómeno se explican perfectamente con el término de descubrimiento, aún considerando a la intencionalidad como necesaria.
Además debemos agregar que en ese entonces la palabra descubrimiento cubría cabalmente lo que realizó Colón en 1492:
Descubrir:
1. Quitar la cubierta de una cosa
2. Hallar aquello que estaba ignorado o escondido hasta entonces
3. Averiguar alguna cosa
4. Revelar o manifestar algo que estaba secreto
5. Descubrir tierra
Con esto sólo intento defender el uso de los vocablos por parte de los antiguos historiadores y cronistas, a los cuales critica el autor (aunque de manera benevolente).
Reconozco que el planteamiento de Invención de América que hace don Edmundo O’Górman tiene bastante sentido y es válido, pero éste sólo se puede validar en nuestra época, en un momento en que las nociones adquiridas permiten adoptar una concepción semejante.